Marina Abramovic -desdoblada en tres mujeres- descansa sobra una urna funeraria, escoltada por tres doberman que se mueven olfateando el escenario del Teatro Real. Marina Abramovic -de nuevo con dos clones con máscara de ella misma- levita, casi tres horas después sobre el mismo escenario, mientras Anthony entona una hermosa melodía acerca de una mujer que se fundió con la naturaleza, convirtiéndose en "volcan nevado" mientras brillan los ríos que se deslizan hacia su destino, el mar.
Son la primera y la última escena de Vida y Muerte de Marina Abramovic
La vida de la artista serbia Marina Abramovic (Belgrado, 1946) -llamada la abuela de la performance por llevarla al límite experimentando con su propio cuerpo- está llena de episodios surrealistas pero también de sucesos que hemos experimentado todos los humanos. Muchísimos de ellos están reflejados con poesía e imaginación en la obra.
Con humor negro y un desarrollado sentido del absurdo, el tejano Robert Wilson, creador, director, escenógrafo e iluminador de "Vida y muerte de Marina Abramovic", ha sacado del armario muchos de los "cadáveres" de la performer serbia ante la complacencia de los espectadores. William Dafoe pintado como un payaso, exhibiendo pluma, e intencionadamente sobreactuado, es el eficaz narrador e hilo conductor de la historia,
