domingo, enero 01, 2012

La noche del demonio


La película, arranca cuando Josh (Patrick Wilson), su esposa Renai (Rose Byrne) y sus tres hijos, se mudan a una vieja casa. Pero, tras un desgraciado accidente, uno de los niños entra en coma y, al mismo tiempo, empiezan a producirse en la casa extraños fenómenos que aterrorizan a la familia.

En el fondo esta es una típica película de casas encantadas, con misteriosos sucesos que trascurren de noche, puertas que se cierran, extrañas presencias y ruidos tenebrosos. Pero la gran gracia del filme del director James Wan (“El juego del miedo”), radica en su capacidad para fusionar atmósferas y estéticas terroríficas que por ejemplo evocan a cintas de culto como “Poltergeist”.

Quizá lo más interesante y en lo que se caen muchas cintas de terror, es en la excusa para contar todas las historias. En “Demonio” se sustentan de un suceso real como son los desdoblamientos de las personas, para seguir la historia de un niño muy hábil que tras mucho pasearse fuera de su cuerpo, se aleja demasiado y no logra encontrar el camino de regreso. En adelante, todo es suspenso y tensión para el espectador.

Lo que queda tras este filme es una sensación agradable ante un relato inteligente y con excelentes atmósferas. Lamentablemente y como toda cinta de terror, pudo ser mejor al pensar de otra manera la secuencia final repleta de lugares comunes, secuencias con humo falso, personajes algo insulsos y poco verosímiles y un final a lo “Pesadilla” con Freddy Krueger incluido.