
El sonido enérgico y perturbador del proyecto liderado por la balear Maika Makovski suena a lo que ellos quieren sonar.No le importa que la etiqueten como la artista revelación del panorama independiente español. Pero lo cierto es que Maika Makovsky (Palma de Mallorca, 1983) pisó por primera vez los escenarios a los 15 años. «La etiqueta de revelación es un poquito simplista, pero lo entiendo. Los dos primeros discos tuvieron poca publicidad. No mucha gente se enteró», comenta la compositora, cantante y multiinstrumentista de raíces andaluzas y macedonias.
Su música, pasional y oscura, bebe de distintas fuentes pero, sobre todo, del rock, el soul y el folk americano. Dicen que su directo es furioso. «No es rabia. Es una cosa más de tripa. Es mi forma de vivir la música y la situación tan inmediata que es tocar frente al público. No hay espacio para caer. Me siento en la cuerda floja sin red y me encanta», afirma la cantante que tiene la mente ocupada en sus dos próximos proyectos.
El primero de ellos es el musical Desaparecer, que interpretará con Juan Echanove y bajo la dirección de Calixto Bieito. El espectáculo, basado en la obra de Edgar Allan Poe, «será un poema-concierto.
También este año, pero ya con su banda, grabará su quinto disco. «Se hará con la formación de siempre y no sé muy bien por dónde vamos a tirar, quizá tiraremos por sonidos más acústicos», dijo.