domingo, junio 27, 2010

La nueva dimension del terror


¿Qué haría si, sometido a una tortura atroz, le dijesen que dejará de sufrir en el momento que diga: “Mátenle”, refiriéndose a un amigo que está a su lado y al que previamente han puesto en esa misma encrucijada? ¿Es mejor mantenerle con vida o hacer que deje de sufrir?
Ése es el ‘juego’ que Ernie Bishop, un enterrador local de Ovid (Colorado), practica con sus víctimas. Y ése es también el punto de partida de ‘Scar-3D’, la nueva película de terror que llegó esta semana a las pantallas españolas y que está rodada íntegramente en 3-D de alta definición, según el proceso diseñado por el fabricante japonés NHK Enterprises, la misma tecnología que James Cameron usó para ‘Avatar’.
En esta ocasión, la sangre, que es mucha, parece que salpica, porque a pesar de que podamos pensar que estamos ante un filme de terror psicológico no es así.
SMuy a pesar de ese dilema moral, que tiene un notable antecedente en la novela de William Styron ‘La decisión de Sophie’, en la que una madre polaca capturada por los nazis se ve obligada a elegir cual de sus dos hijos es entregado a una muerte segura, ‘Scar-3D’ va por otros derroteros y se convierte en una carnicería con todos los tópicos de los filmes de terror adolescente.
Aún así, estas películas tienen su público y su tirón en taquilla, pero ¿por qué nos sentimos atraídos por el cine de terror? ¿Por qué nos gusta sentarnos en una butaca para ver algo que nos provoca pánico y, en muchas ocasiones, náuseas y angustia?

Scar-3D
Terror. EE.UU, 2007
Dirigida por Jed Weintrob
Protagonizada por Angela Bettis, Kirby Bliss Blanton, Devon Graye y Ben Cotton.
Duración: 110 minutos